A veces, solo a veces, te veo irte desde acá por un camino que yo no entiendo, veo tus pasos torpes y apurados correr por un pasillo largo de paredes blancas y piso gris alfombrado, por un pasillo que no dice nada ni de mi, ni de vos, o de vos capaz si pero yo no llego a verlo. No se si me llamas desde lejos o estás diciendo adiós, ese inmundo pasillo es un cono del silencio en el que solo entras vos. ¿Donde vas? estoy sola parada acá, no se si seguirte o volver para atrás. Doblas por lugares que no puedo ver ¿donde estás? y de repente apareces junto a mi como si nunca te hubieses ido, como si el camino te llevara de nuevo al principio, como una sopa de letras que siempre te hace volver a la palabra que no podes encontrar, como un yo-yo que es más predecible pero es igual.
Y mirarte desconcertada no alcanza para que entiendas que me dolió esa mínima distancia, porque vos no entendes, para vos no fue nada, vos jugaste un rato mientras yo te esperaba. Supongo que no importa, vos podes jugar todo lo que quieras y yo puedo mirarte, o escaparme, o seguir tu juego hasta que alguna de los dos gane, o pierda.
No quiero más preguntas, tampoco quiero tus respuestas, se que armo la cama por demás y que si los zapatos están mal acomodados te voy a retar, se que te harta mi compulsión por volverme loca con lo que aparenta o posee una gran tranquilidad, es que estiras siempre las sabanas y que no me digas te quiero me pone tan mal.
¿Qué hago mientras tengo que esperar? dejame una revista, no te vayas sin saludar. Otra vez sal que me hace arder los labios rajados por tus besos tan raros, otra vez pasillo, otra vez mirarte desde acá, charlar con alguien que se ríe de mi, que le divierte mi ropa, que cree que mi pelo siempre esta desarreglado o que los gestos de mi boca están muy marcados, con un alguien que no tiene escrúpulos para hablar acerca de todo lo que hago mal, con un alguien que grita y llora, que cierra los puños y se tensiona, con alguien que se altera y jura que si arrancarse la piel tuviese retorno lo haría cuantas veces pudiera, con alguien que me abraza y se desespera. Otra vez te vas, te despido con un beso y ahí esta la sal, carcomiendo cada hueco de todo lo que pueda arrasar.
No me expliques porque tardaste, no digas nada, te juro que ya no puedo escuchar, me ensordecí con algún grito de mi otra mitad, prefiero irme acostar para decirme a mi misma que toda esta tensión es porque la cama no esta bien armada, prefiero levantarme a renegar y llorar, llorar por la sábana que estaba suelta o por vos que no volviste ni tampoco se si vas a volver, llorar sentada en el piso por los zapatos que no acomode bien, o por vos que cuando te digo "te quiero" ya no me decís "yo también"
Dejame irme o andate, no me enfrentes a la dualidad de luchar o rendirme,no me guies a un camino y vos vayas por el otro, no me digas que me quede, otra vez, a esperarte.
Sos placebo y enfermedad, y a mi se me aprietan cada vez más los puños cuando vos te vas, sos lujuria y nada por detrás, entonces, ¿quién me abraza cuando te levantas?