Vibrantes y envueltos en ansiedad de respuestas, enojados, alienados en un camino de ida, en un camino de ideas tuyas, mías, nuestras, entrelazados en la misma nada, que no sabemos que es ni a donde va, antes solo me importaba si vos estabas en ella, ahora se que no me importa nada, y es ahí donde está la ironía. Como fuimos fuego y cenizas en simultaneo, como hicimos amigos a dios y al diablo, como saltamos al vació sin paracaídas y no nos golpeamos, o quizás si, pero así funciona o no, por eso nos encaprichamos con el salto.
Hablamos de todo, del miedo, del ruido, de las noches y el frío, de los arcoiris, el cielo, la luna, el sol, del mundo y sus heridas del mundo y sus virtudes, de las palabras,de las que no existen y nosotros no somos capaces de inventar, de eso que algunos llaman amor, otros sexo, otros enamoramiento, nosotros no lo llamamos porque decidimos que hasta ahora no lo conocemos.
Me recuesto de espaldas siento tus dedos recorriendo mi columna, hay un silencio tenso que nos lastima, besas mis hombros, rompo en llanto, acaricio tu pecho, cada uno en una punta del cuarto, siento tu respiración en mi oído, presiono mi cuerpo contra el tuyo, rechazo tus abrazos, siento el roce de tus labios, seco mis lagrimas, nos despojamos de todo lo mundano, nos volvemos fuego y hielo en la misma cama, donde empezamos terminamos, amalgamando nuestro mayor acto de cariño con ese dolor inesperado es la única forma de contarlo. Así nos recuerdo, porque así eramos, cariño y veneno, todo lo del medio lo quisimos, lo hablamos y lo soñamos.
Estamos acá bailando con la indiferencia, repugnante e irreal, fingida, creyendo que no hubo nada en mi, ni en vos, que no quedo nada tuyo en mi, ni nada mio en vos, como si no supiéramos que las notas musicales no se van a reestructurar tan solo para que no nos incendiemos o ellas no nos pregunten sobre todo esto nunca más. Y es que nunca no existe, y el absurdo es real, es lo único real, ahora lo entiendo, ahora que no estás, ni estoy, que no somos más.
Hoy que estoy acá donde la vida me dejo estar, de a ratos triste otros riendo hilarante, apareces y así como te desconocí te volví a conocer, solo que esta vez no me acostumbré, creo que es solo un instante, como otras veces en las que creí y solo me alimenté de pura hiel, tanto que me volví instantes yo también.
Y es el cariño que me apuñala por la espalda, un poco lo dejo y otro poco me alejo sangrante, no se como reaccionar cuando ambas partes colisionan sin cesar, decido insegura a quien dejar ganar y hasta ahora cariño, estás invicto en esta guerra abstracta.
La nostalgia me saluda y se sienta a mi lado, me comparte de su trago y juntas pensamos en aquel frenesí de sentimientos confusos, de nuevos rumbos, de marcas de antes y después, de lugares recorridos de vidrieras que nos reflejaron, de canciones que nacieron y murieron con y para nosotros pero por sobre todo pensamos en vos, mientras juntas revolvemos el liquido del vaso con sabor a pasado te vemos en todas tus facetas y todas tus formas que no puedo contar ni describir sin defenderte de aquellos que quieren defender mi dolor porque no hay victima sin victimario, por mi parte no te culpo de nada porque nadie es culpable de ser y porque victima tampoco soy. Tal vez te entiendo también porque esta absurda realidad la compartí solo con vos, porque no traspasamos los limites de nuestras creencias y somos fieles a ellas, porque hay algo en el medio que no podemos dilucidar, algo más fuerte que cualquier aleación, más fuerte que tus cálculos fríos que mi insensatez, que es no lo se, no quiero pensar, aún cuando se que no puedo parar porque es nuestra actividad predilecta. Es que pensar nos aniquila pero sentir nos voltea de adentro hacia afuera y nosotros a eso no estamos dispuestos porque no se puede controlar, y lo que no se encuentra bajo ese margen imaginario de control nos asusta, o al menos a mi, así como también me gusta y por eso estoy hoy aquí.
Incertidumbre y final, y Cortázar que me dice que el acordarme de vos lo hará todavía más amargo, es que de amargura me armo, pero vos no lo sabes, o si, por eso te quiero cerca, juntos, (y contentos) pero lejos y separados , (aún a salvo), como al principio, pero a veces tan entrelazados porque quizás por ahora lo necesitamos.