Su corazón se helaba, su cuerpo se sentía igual, estaba tan fría que se congelaba, las lagrimas brotaban de sus ojos, derritiendo, tal vez, aquel hielo que la formaba...
Tan rota que fue mas fácil quedarse así que arreglarse. Sabia que volvería a quebrarse y que probablemente, tal vez , quien sabe, nadie querría juntar sus partes.
Un grito de auxilio dicho con sonrisas sinceras, pidiendo, tal vez, que no intenten curar un alma en pena, sino que acepten la felicidad en algunas cuotas momentáneas, o quizá, esas sonrisas sean agradecimientos por ver lo que hay mas allá, por saber que aun estando deshecha podía dar mas amor del que alguna vez había recibido.
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