domingo, 6 de septiembre de 2015

Si tuviese que comparar el amor con algo, lo haría definitivamente con un día de otoño
 (que hermoso es el otoño)
Al principio es fresco, casi frío, se esta tan lejos de sentir calor en él.
 Uno va por ahí con la sensación de humedad en los huesos, comparable con lo que se siente cuando se esta solo
 (que agonía esta de la soledad penetrando almas, removiendo vidas).
De repente casi incapaz de percibirse el sol se asoma, dejando ver los primeros rayos, formando el arrebol, igual a esa ilusión que se nos presenta cuando creemos que podemos ser salvados.
Finalmente, ahí está, imposible de mirar, encegueciéndonos con su belleza, pero dándonos una sensación de calor que traspasa la piel, los huesos, el alma y sale como un arco iris de sentimientos (inimaginable, inexistente), cuan tonto suena describir un sentimiento.
Hermoso día de otoño fue conocerte.

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