jueves, 28 de julio de 2016

Perro con P de paseo

Te escribo porque hoy me encontré con un perro manchado, parecido a aquel que siempre nos cruzábamos cuando caminábamos juntos por esa avenida de la que yo casi nunca recuerdo el nombre, en ese lugar tan lejos de mi casa al que me arrastrabas la mayor parte de las tardes, no en París, si no en Buenos Aires, no se porque cada vez que alguien relata algo es en París, muy Cortázar dirías vos ¿tan perfecto es? aunque me gustaría recorrer sus avenidas con vos me quedo con estos paseos acá, deambulando por la calle mirando vidrieras  abrazada a tu brazo (solo cuando nos detenemos a observar algo, por ninguna otra razón andaríamos por ahí abrazados) , nos reíamos de los productos que estaban en oferta y de los que no también, de como la gente podía usar tales prendas o decorar su casa de tal forma, no nos gustaba nada, o a mi me gustaba lo mas horrible de todo y vos ya lo sabias antes que lo dijera por eso te era tan gracioso, entrabamos a dos o tres librerías buscando algo que ni nosotros mismos sabemos, preguntando por autores al azar y escuchando lo que el vendedor nos contaba de ellos, tal vez nos importaba mucho o muy poco lo que dijera, pero nos encantaba ver la devoción con la que hablaba de esos hombres o mujeres fantásticos, te contaba algún dato de un autor que no habías leído y yo tampoco pero aún así estaban en mi lista y tengo de ellos datos aleatorios. Comprabas algún que otro chocolate y siempre tenia que recordarte que a mi no me gustan mucho las cosas dulces para que dejaras de ofrecer comprarme uno también, no tenes memoria o al menos no la tenias cuando pasábamos tiempo juntos, quizás no te importaban mis gustos y eso era todo, no lo se, no veo porque estaría mal si así fue, por último pasábamos por la panadería para comprar alguna cosa que yo también pudiese comer, pero solo la encontramos abierta una sola vez y siempre gritabas, te enojabas o te encaprichabas y a mi me daba ternura porque sabíamos que a esa hora iba a estar cerrada, eramos los únicos locos que andaban a esas horas y solo era porque a otras no podíamos vernos.
Se que dije mucho "nunca" o "siempre" no se si es que no quise pensar sinónimos o es que los usé a propósito para que los leas y pienses (al igual que yo al escribirlos) "siempre o nunca no existen", es raro como ahora no puedo parar de explicarle a la gente porque creo eso.
Por último me acompañabas hasta el punto donde nos separábamos y en el camino nos encontrábamos con el perro manchado, tan gordo y tan simpático, nos gustaba creer que ya nos conocía, pero ambos sabíamos que no era así que eramos otros más que pasaban y le daban cariño, como vos en mi vida, como yo en la tuya.
En fin, vos todo eso ya lo sabes, lo viviste conmigo, solo que el perro me llevo al recuerdo y el recuerdo me llevo a vos, y vos no me llevaste a ninguna parte porque no nos vimos más, así que decidí escribirte para saber como estás, para contarte del perro manchado que ví y pedirte que si ves al nuestro lo saludes por mi y no lo acaricies con alguien más.

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